Categoría: Todo sobre cocina castellana

Judiones de la Granja de San Ildefonso – Segovia

4022149874_45c96006f3_o

El frío de nuevo nos trae lo mejor de la gastronomía segoviana a través de platos calientes como los judiones de La Granja de San Ildefonso. Una vez más, queremos dejaros la receta que tanto nos gusta preparar en nuestro restaurante, y que encontraréis a buen precio en nuestra carta de menús. La preparación del plato es sencilla pero lleva su tiempo y hay que tener paciencia:

Ingredientes:

  • 500 gramos de judiones de la granja
  • 2 o 3 chorizos (o morcillas)
  • Orejas de cerdo
  • 200 gramos de bacon ahumado
  • Una cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • Tomate triturado (solo seis cucharadas)
  • Harina (una cucharada solo)
  • Sal
  • Pimentón
  • Perejil fresco
  • Hojas de laurel
  • Aceite de oliva (75 ml)

Elaboración:

A continuación te decimos cómo preparar el plato. ¿Ya tienes todos los ingredientes? Si no quieres poner oreja de cerdo o morcilla, siempre puedes optar por el chorizo o el bacon. Como hemos mencionado antes, este plato tarda lo suyo en prepararse, por lo que recomendamos que empieces por la mañana para poder tenerlo listo para comer. De hecho, el plato empieza preparándose la noche anterior, cuando dejaremos en remojo los judiones de la granja. Sí, toda la noche. ¡Empecemos!

1. Utilizaremos un cazo muy hondo y lo llenaremos de agua para verter en él los judiones. Todo esto ya a la mañana siguiente. Dejamos el cazo a fuego medio, y le añadimos dos hojas de laurel para darle sabor.

2. Esperamos que el agua rompa a hervir para incorporarle un vaso de agua fría para «asustar» a los judiones.

3. Esperamos a que el agua vuelva a alcanzar el punto de ebullición, y mientras tanto trocearemos los tres chorizos (o las morcillas) y el bacon. La oreja suele dejarse entera. Cuando rompa a hervir de nuevo, incorporaremos estos tres ingredientes al cazo. Tapamos el cazo y dejamos que se cueza durante tres horas a fuego lento. La clave está en que estén tiernos pero que no alcancen nunca el punto de deshacerse. Por fuera tienen que estar tersos pero por dentro deben estar blandos.

4. Cuando ya hayan pasado dos horas y media más o menos, empezamos a preparar el sofrito, picando la cebolla para dorarla después en una sartén con los 75 ml de aceite, a fuego lento también. Cuando la cebolla esté transparente, le incorporamos la cucharada de harina tamizada, una cucharadita de pimentón dulce y el tomate triturado. Lo removemos para evitar que se queme y lo dejamos unos minutos más.

5. Después utilizaremos un mortero para picar los dientes de ajo, moler el perejil y sazonarlo con una pizca de sal, hasta que obtengamos una espesa masa. Una vez hecho, unimos esta masa con el sofrito y lo añadimos a la cazuela de los judiones. Habrán pasado 15 minutos desde que empezaste a preparar el punto 4 y 5, por lo que dejamos que los judiones reposen 15 minutos más y ya los podemos sacar del fuego.

 

¡Listo!

Receta de Palmeritas de Hojaldre y Pestiños

Como sabemos que os gustan los dulces y que poco a poco váis perdiendo el miedo a esto de la repostería, hoy os traemos dos recetas de dos clásicos irresistibles: palmeritas de hojaldre y pestiños. La primera de ellas es una de las recetas más fáciles pero más pintonas que hay. ¿A quién no le gustan las palmeritas de hojaldre? Si tenéis planeada una comida familiar, o ha sido vuestro cumpleaños y queréis llevar un detalle al trabajo, por ejemplo, estas palmeritas os dejarán en el top 3 de los reposteros! En el caso de los pestiños, se trata de un dulce tradicional de la zona sur de nuestro país. Suelen comerse en Semana Santa o en Navidad y son de origen árabe. También son muy fáciles de hacer, además de muy económicos. No os entretengo más, vamos a ponernos manos a la obra!

Palmeritas de hojaldre

Ingredientes

  • 1 o 2 láminas de hojaldre fresco o congelado
  • 200 gramos de azúcar
  • Canela en polvo
  • 1 huevo

Preparación

Esta receta es tan sencilla que os aseguramos que no váis a fallar y os va a salir estupendamente a la primera. La masa de hojaldre es una masa laboriosa, algo complicada de hacer y que necesita de maña y experiencia para que salga realmente buena. Por eso aquí vamos a usar las masas que ya venden preparadas y que son muy buenas. Podemos comprar estas masas frescas o congeladas, las dos salen estupendas. Si elegimos las congeladas, tendremos que sacarlas con unos 20 minutos de antelación para que se descongelen. Nunca descongelar en la nevera porque se secarán y serán imposibles de manejar.

PalmeritasDeHojaldre

Lo primero que haremos será precalentar el horno a unos 200ºC, por arriba y por abajo. A continuación, dispondremos la placa de hojaldre sobre nuestra superficie de trabajo bien limpia. La encimera de la cocina es el lugar perfecto. Las masas suelen ser rectangulares, así que la orientamos de forma horizontal.

Espolvorearemos el hojaldre con azúcar, bien cubierto, y la canela en polvo, al gusto. Ahora llega el momento clave, darle forma de palmeritas al hojaldre. Tendremos que plegar el hojaldre sobre un eje longitudinal. Para apañarnos mejor, podemos dibujarlo con un cuchillo afilado. De este modo, desde un extremo de la placa de hojaldre, iremos enrollándola sobre sí misma hasta nuestro eje central. Hacemos lo mismo con el otro eje, de tal manera que quedarán los dos extremos juntos en el centro de la placa. Ahora sólo nos queda cortar secciones en perpendicular de, aproximadamente, un centímetro de espesor, con un cuchillo bien afilado.

Poco a poco, iremos disponiendo sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear nuestras palmeritas, separadas unos 3 centímetros entre sí para que no se peguen al hornearse, pues suelen aumentar de tamaño. Las aplastaremos un poco con los dedos para darles forma. Antes de meterlas al horno, batiremos el huevo y untaremos con la ayuda de una brocha de repostería nuestras palmeritas. Si nos gusta especialmente el dulce, podemos añadir un poco más de azúcar en el huevo batido para darle ese extra de sabor antes de horneado, así quedará con un color más dorado.

El tiempo de horneado, a unos 180ºC, será de unos 15 minutos. Sin embargo, como siempre recordamos, cada horno es diferente, así que tendremos que vigilar el momento en el que se empiecen a dorar nuestras palmeritas para evitar que se nos quemen.

Así de fácil y sencillo. Para que os duren más, las podéis guardar en una caja de hojalata. Aunque con lo buenas que salen… dudo que sobre alguna! 😉

Receta de Pestiños

Dulce típico de Semana Santa y Navidad en la zona de Andalucía que de lo ricos que están, los querremos tomar hasta en verano! Son también fáciles de hacer, quizás más laboriosos que las palmeritas porque hay que freírlos, pero que esto no os suponga un impedimento porque salen tan buenos que merecerá la pena seguro.

Ingredientes

  • 260 gr de harina de trigo
  • 75 ml de vino de Jerez
  • 400 ml de aceite de oliva suave o aceite de girasol
  • Piel de limón
  • 1 cucharada sopera de semillas de matalahúva
  • Para el rebozado: miel o azúcar y canela

Preparación

En primer lugar vamos a aromatizar el aceite que llevará nuestra masa. Para ello, ponemos a calentar en una sartén todo el aceite (aunque luego sólo usaremos unos 75 ml para la masa, el resto será para freír). Añadimos la piel del limón y las semillas de matalahúva y dejamos que se cocinen de 2 a 3 minutos. Esperamos a que se temple el aceite.

Echamos la harina en un bol y hacemos un agujero en el centro. Ahí añadiremos el vino de Jerez y los 75 ml de aceite aromatizado. También echaremos las semillas tostadas de matalahúva. Removemos con una cuchara de madera y sacamos del bol para amasar con las manos. Trabajaremos la masa hasta que quede una bola compacta que no se pegue a las manos. Luego, dejamos reposar la masa tapándola con un paño durante 30 minutos.

PestiñosRebozados

A continuación, estiramos la masa con la ayuda de un rodillo, dejándola lo más fina que podamos. Con la ayuda de un cuchillo, iremos cortando porciones de 5 x 5 cm y uniremos dos de sus esquinas opuestas en el centro. Para que queden bien pegadas, las humedeceremos con la ayuda de una brocha mojada en agua y presionaremos ligeramente para fijarlas bien y que no se despeguen al freír.

Calentarmos la sartén a fuego medio con el aceite aromatizado. La única dificultad de este dulce está en la temperatura del aceite. Si está poco caliente, la masa quedará como cruda y poco crujiente. Por el contrario, si está demasiado caliente, se tostará enseguida por fuera quedando el centro crudo. Así que ni tanto, ni tan calvo. Tendremos que controlar que la temperatura sea la adecuada para que se cocinen bien por dentro y queden crujientes por fuera. Según estén listos, los iremos sacando de la sartén y dejando en una bandeja cubierta con papel de cocina para que escurran el aceite sobrante.

El último paso será la cobertura. Aquí os damos las dos opciones que tradicionalmente se hacen. Podemos cubrir nuestros pestiños con un enmelado o rebozarlos con azúcar y canela. En el primer caso, tendremos que poner en un cazo miel y agua, una parte de agua por cuatro de miel. Ponemos al fuego y dejamos que se integre bien la mezcla. Con el enmelado aún templado, iremos introduciendo los pestiños y bañándolos. Retiramos y dejamos escurrir en una rejilla. La otra opción consiste en mezclar azúcar con canela en un recipiente ancho y, con los pestiños aún calientes, rebozamos en la mezcla para que se adhieran.

PestiñosEnmelados

Como véis, esta receta tampoco es muy complicada y salen buenísimos. Así que animaos y contadnos qué tal os han quedado.

Receta de Pastas de Almendras y Galletas de Mantequilla

¿A quién no le gusta disfrutar y acompañar un café a media tarde con unas ricas pastas? Pues hoy os proponemos, una vez más, que seáis vosotros mismos los maestros confiteros! Son recetas muy fáciles y económicas. Además, cuando alguien os invite a tomar café o merendar, quedaréis estupendamente llevando una bonita caja llena de pastas caseras hechas por vosotros.

Pastas de Almendras

Ingredientes:

  • 200 gramos de harina de trigo
  • 1 ½ sobre de levadura en polvo
  • 1 huevo
  • 125 gramos de almendra Marcona molida
  • 125 gramos de azúcar
  • 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • Para decorar: un huevo y almendras laminadas

pastasdealmendra

Preparación

En primer lugar, dispondremos en un bol el sobre y medio de levadura química en polvo junto con la almendra molida. Haremos un agujero en el centro en forma de volcán y, a continuación, añadiremos el resto de ingredientes: el azúcar, la mantequilla y el huevo. Lo mezclaremos todo bien con paciencia hasta que forme una pasta.

Esta pasta será pegajosa y algo difícil de manipular. Por eso, formaremos una bola, la envolveremos en papel film y la meteremos unos 30 minutos en el frigorífico. Así, la manipulación será más fácil.

Una vez hayan pasado este tiempo, pondremos la bola entre dos papel film o dos papeles de horno e iremos, poco a poco, estirándola con la ayuda del rodillo. No es recomendable estirarla mucho, con un espesor de unos 8mm será más que suficiente. Metemos nuestra pasta estirada en el frigorífico otros 10 minutos.

Si véis que la masa os ha quedado muy líquida y ni metiéndola en la nevera conseguís haceros con ella para manipularla, podéis usar la manga pastelera.

El siguiente paso será cortar las pastas para hornearlas. Si no tenéis moldes o cortapastas no os apuréis, con un vaso podremos hacerlo igualmente. Si hemos decidido usar la manga pastelera, nos resultará todavía más fácil. Simplemente tendremos que ir echando poco a poco cantidades de la pasta, dándoles forma circular, sobre la bandeja de horno previamente forrada con papel para hornear. Tendremos que tener precaución y dejar el suficiente espacio entre pasta y pasta porque, una vez empiecen a coger temperatura, este tipo de pastas crecen bastante. Así evitaremos que se peguen. Por último, con el huevo batido y la ayuda de una brocha de repostería, iremos pintando nuestras pastas y colocando láminas de almendra encima como decoración.

Ahora toca hornearlas. Con el horno precalentado a 220ºC, por arriba y por abajo, dejaremos que nuestras pastas de almendra se horneen durante 10 – 12 minutos. Este tiempo variará en función de cada horno. Como indicación, cuando empiecen a dorarse, será el momento perfecto para retirarlas. Cuando las saquemos estarán todavía algo blandas, es normal, cuando pierden temperatura se endurecen y quedan crujientes y deliciosas. ¿Fácil verdad?

Galletas de Mantequilla

Si no tenéis almendras en casa, no os gustan o queréis variar de receta, las galletas de mantequilla también son muy fáciles de hacer y siempre quedan estupendas. Son acierto seguro!

Ingredientes:

  • 250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 gramos de azúcar
  • 500 gramos de harina
  • 1 huevo

Modo de preparación:

Es muy sencillo. Si no os habéis acordado de sacar la mantequilla con suficiente tiempo de antelación y está muy dura, podéis meterla unos segundos en el microondas. No necesitamos que esté líquida, pero sí que sea fácil de manipular.

galletasmantequilla

En un bol mezclaremos todos los ingredientes: la mantequilla (cortada en dados es más fácil), el azúcar, la harina y el huevo. Y manos a la masa! Esta parte es la más trabajosa. Tendremos que ir mezclando, mejor con las manos, todos los ingredientes hasta que vayan formando una pasta homogénea.

Con nuestra masa ya bien mezclada, haremos un par de bolas y las meteremos en la nevera a que enfríen un poco. Todas las masas que llevan mantequilla (como la masa de quiche), según van cogiendo temperatura la mantequilla se derrite volviéndose pegajosas y dificultando más su manipulación. Por eso, siempre que veamos que la masa ha llegado a ese punto, enfriamos en la nevera y podemos volver a manipularla con más facilidad.

Ahora tendremos que ir estirando la masa, con la ayuda de un rodillo, y con cortapastas o un vaso, iremos haciendo nuestras galletas. Dispondremos en una bandeja de horno, cubierta con papel para hornear, y dejamos que se horneen unos 12 – 15 minutos a unos 180ºC, por arriba y por abajo. Como en la receta anterior, los tiempos y la temperatura variarán en función de cada horno. Cuando empecemos a ver que se doran, será el momento perfecto para retirarlas. Sucede igual que con las pastas de almendra, al principio estarán blanditas y podremos pensar que todavía no están hechas. Sin embargo, en cuanto pierden temperatura, se volverán crujientes.

galletamantequilladecorada

Así de fácil. Si en casa son especialmente golosos, podremos hacerles cobertura de chocolate o añadirles chips de chocolate, almendras laminadas, crocanti, glaseado… lo que se nos ocurra!

Venga! Animaos y contadnos qué tal os han salido 😉