Categoría: Bodas y Celebraciones

EL VESTIDO DE LA NOVIA

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Cuando la novia va a escoger el vestido que lucirá en el día más especial de su vida, ha de saber que tiene a su disposición decenas de modelos.

Y es que los vestidos de novia, al igual que sucede en otro tipo de vestuario, tiene una influencia notable en la moda que cada temporada se lleva, y es que los diseñadores y las casas de moda son propensas a instalar sus tendencias. A la hora de que la novia elija su vestido ha de tener en cuenta su físico para escoger el escote, la cola, mangas, etc que mejor se adapten a su figura, aunque todo esto se puede ajustar al vestido que más le guste a la afortunada. En cuanto a los tejidos es necesario diferenciar la época del año en que se va a contraer matrimonio, ya que no se va a utilizar el mismo tejido en una boda de otoño-invierno, que en una de primavera-verano, aunque también se dan los casos en que las novias no tienen en cuenta esto a la hora de escoger sus vestidos.

En las bodas de un tiempo más frio se suelen utilizar tejidos como el blonda, damasco, raso, micado, muaré, paño cibelina, terciopelo “chiffón”, otomán, etc. Mientras que cuando el clima es más caluroso los diseñadores optan por tejidos más finos como son el organdí, gasa o muselina, organza, crepé, etc.

En cuanto al color del vestido por tradición el elegido va a ser el blanco, pero como se indica más arriba, los diseñadores van introduciendo tendencias y es muy común observar en la actualidad novias que en sus trajes visten un blanco roto, marfil o tonos cremas que proporcionan al vestido diferentes tonalidades de blanco.

En el supuesto de que la novia vaya con velo, este puede ser largo o corto ya que no existe un acuerdo al respecto y generalmente va a estar realizado en tul o encaje. Al igual que sucede con los vestidos de novias, va a existir una gran variedad de opciones para escoger.

Los zapatos, como norma general, han de ser blancos de medio tacón, ya que no se recomienda que sea un zapato plano ni que posea un tacón excesivamente alto, y pueden estar recubiertos de la misma tela del vestido. Según las normas del protocolo que se utiliza para las bodas los zapatos cerrados o casi cerrados en su totalidad van a ser los más elegantes, pero eso no evita que al igual que sucede con el conjunto las opciones sean muy diversas y al final lo que va a prevalecer para escoger los zapatos va a ser el criterio de la novia.

Los guantes han ido desapareciendo paulatinamente de las opciones de vestuario, pero aun hoy en día siguen existiendo novias que los lucen con su traje, estos suelen ser de seda, nylon, encaje o algodón en primavera-verano y de gamuza o piel cuando la boda se celebra en otoño-invierno.

El ramo de flores es otra parte importante en cualquier vestuario de novia, y este debe estar en sintonía con el vestido que se haya elegido para ese día, ha de ser un ramo cómodo de llevar y elegante, ya que va a estar presente en la mayoría de las fotos de la boda. Sí la novia es de estatura pequeña el ramo que lleve ha de ser de tamaño pequeño, con poca caída, y las flores no han de ser grandes para que el ramo no haga a la novia un poco más pequeña. Por su parte una novia de alta estatura pueden elegir ramos más amplios y con algo de caída al igual que sí lo desean las flores que lo componen pueden ser de un tamaño mayor.

Los ramos que normalmente más se utilizan son el de cascada o el tradicional “bouquet” con un lazo en tul, aunque al igual que los diseñadores los floristas van introduciendo combinaciones más modernas y atrevidas en los ramos de boda.

En cuanto a las flores que se suelen poner lo más común es encontrar tulipanes, caléndulas, jacintos, orquídeas, azucenas, jazmines, magnolias, narcisos, etc. Hace unos años se podía distinguir claramente entre las flores de primavera-verano y otoño-invierno, pero actualmente esta tendencia ha desaparecido, ya que prácticamente se pueden encontrar flores durante todo el año.

PROTOCOLO EN UN BANQUETE DE BODA

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Cuando se quiere celebrar un banquete de boda clásico es importante planificar todos los detalles posteriores a la ceremonia, evitando de este modo que surjan problemas con los invitados durante la celebración del banquete.

A la hora de seleccionar los invitados lo habitual es que cada miembro de la pareja haga su lista individual de las personas que va a invitar entre sus familiares, amigos, compromisos, etc y luego en conjunto se haga una selección de todas las personas que se pueden invitar a la boda, siguiendo los intereses de ambos. En este sentido el protocolo es más abierto y no obliga a aplicar las normas o las reglas de una manera tan estricta como sí fuera un acto oficial, sino que en este caso es preciso utilizar criterios más útiles y cercanos.

En este sentido pueden hacerse varias distribuciones, así por ejemplo se pueden hacer grupos por afinidades entre los diferentes invitados y esta colocación puede hacerse poniendo en una o varias mesas a los amigos, en otra zona los familiares, los compañeros de trabajo en otra, etc. así hasta que estén ubicados y colocados todos los familiares y amigos que van a acudir al evento. Sí por un casual los novios quieren ser aún más protocolarios se recomienda ubicar a un familiar cercano en cada una de las diferentes mesas, para que sea este el anfitrión y de esta manera se encuentren más atentos a las diferentes necesidades que puedan surgir, esto obliga a eliminar al menos una mesa de los familiares pero de este modo se presta una mayor atención hacia los invitados.

Es muy necesario tener presente en el momento de hacer la separación que hay que evitar sentar en la misma mesa a personas que tengan una enemistad manifiesta o que existan ciertas rencillas personales entre comensales que puedan arruinar el banquete, sobretodo teniendo en cuenta que en este tipo de celebración se suele beber mucho.

Otra forma de unir a los invitados en las mesas puede ser por edades, sentando de este modo a los niños y los más jóvenes juntos, y luego ya a los amigos y familiares más mayores.

Cuando los invitados se encuentran ubicados en la mesa, el siguiente paso que hay que dar por parte de los novios es el de colocar las mesas más cercanas a la presidencia, que este caso es la de los novios, y es aquí donde se van a ubicar aquellos parientes que tienen una relación más cercana a los novios como son los padres, hermanos y los amigos más cercanos.

Normalmente junto a los novios en la mesa presidencial se van a sentar los padres y los padrinos, y en ocasiones algún invitado que se considere especial por parte de los recién casados, como puede ser el sacerdote que ha oficiado la ceremonia, los abuelos o cualquier otro familiar que la pareja considere oportuno colocar junto a ellos.

A la hora de escoger mesa, se recomiendan las redondas, ya que este tipo de mesa permite que todos los invitados se vean directamente entre ellos fluyendo de una manera más natural la conversación.

Una vez que todos los invitados están ubicados en las mesas, es el momento de que la pareja de recién casados haga su entrada en el banquete, en este momento hay que evitar todo tipo de besos, abrazos o felicitaciones, estas se dejaran para después de comer. Cuando los novios están servidos se da por comenzado oficialmente el banquete de bodas. A la conclusión de la comida, es el turno del corte de la tarta y por consiguiente el servido del postre, aquí es muy posible que se realice algún discurso y también el consabido brindis nupcial.

Concluido los postres es el turno del baile, este es abierto por los novios a ritmo de un vals o de una melodía que signifique algo para ellos, una vez terminado el baile nupcial, es el turno de que la novia baile con el padrino y el novio con la madrina, la boda se da por concluida una vez que se termina el baile.

PROTOCOLO EN UN BANQUETE DE BODA

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Cuando se quiere celebrar un banquete de boda clásico es importante planificar todos los detalles posteriores a la ceremonia, evitando de este modo que surjan problemas con los invitados durante la celebración del banquete.

A la hora de seleccionar los invitados lo habitual es que cada miembro de la pareja haga su lista individual de las personas que va a invitar entre sus familiares, amigos, compromisos, etc y luego en conjunto se haga una selección de todas las personas que se pueden invitar a la boda, siguiendo los intereses de ambos. En este sentido el protocolo es más abierto y no obliga a aplicar las normas o las reglas de una manera tan estricta como sí fuera un acto oficial, sino que en este caso es preciso utilizar criterios más útiles y cercanos.

En este sentido pueden hacerse varias distribuciones, así por ejemplo se pueden hacer grupos por afinidades entre los diferentes invitados y esta colocación puede hacerse poniendo en una o varias mesas a los amigos, en otra zona los familiares, los compañeros de trabajo en otra, etc. así hasta que estén ubicados y colocados todos los familiares y amigos que van a acudir al evento. Sí por un casual los novios quieren ser aún más protocolarios se recomienda ubicar a un familiar cercano en cada una de las diferentes mesas, para que sea este el anfitrión y de esta manera se encuentren más atentos a las diferentes necesidades que puedan surgir, esto obliga a eliminar al menos una mesa de los familiares pero de este modo se presta una mayor atención hacia los invitados.

Es muy necesario tener presente en el momento de hacer la separación que hay que evitar sentar en la misma mesa a personas que tengan una enemistad manifiesta o que existan ciertas rencillas personales entre comensales que puedan arruinar el banquete, sobretodo teniendo en cuenta que en este tipo de celebración se suele beber mucho.

Otra forma de unir a los invitados en las mesas puede ser por edades, sentando de este modo a los niños y los más jóvenes juntos, y luego ya a los amigos y familiares más mayores.

Cuando los invitados se encuentran ubicados en la mesa, el siguiente paso que hay que dar por parte de los novios es el de colocar las mesas más cercanas a la presidencia, que este caso es la de los novios, y es aquí donde se van a ubicar aquellos parientes que tienen una relación más cercana a los novios como son los padres, hermanos y los amigos más cercanos.

Normalmente junto a los novios en la mesa presidencial se van a sentar los padres y los padrinos, y en ocasiones algún invitado que se considere especial por parte de los recién casados, como puede ser el sacerdote que ha oficiado la ceremonia, los abuelos o cualquier otro familiar que la pareja considere oportuno colocar junto a ellos.

A la hora de escoger mesa, se recomiendan las redondas, ya que este tipo de mesa permite que todos los invitados se vean directamente entre ellos fluyendo de una manera más natural la conversación.

Una vez que todos los invitados están ubicados en las mesas, es el momento de que la pareja de recién casados haga su entrada en el banquete, en este momento hay que evitar todo tipo de besos, abrazos o felicitaciones, estas se dejaran para después de comer. Cuando los novios están servidos se da por comenzado oficialmente el banquete de bodas. A la conclusión de la comida, es el turno del corte de la tarta y por consiguiente el servido del postre, aquí es muy posible que se realice algún discurso y también el consabido brindis nupcial.

Concluido los postres es el turno del baile, este es abierto por los novios a ritmo de un vals o de una melodía que signifique algo para ellos, una vez terminado el baile nupcial, es el turno de que la novia baile con el padrino y el novio con la madrina, la boda se da por concluida una vez que se termina el baile.