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La crisis y las bodas lowcost

En alguna ocasión hemos hablado de cómo ha afectado la crisis a las bodas. Siguen celebrándose pero el presupuesto se ajusta mucho más. En lugar de reducir el dinero del vestido de la novia, se decide recortar el gasto en el banquete, por ejemplo. Son muchos los restaurantes que han optado por ofrecer un menú de bodas mucho más barato que los habituales. Las bodas lowcost son lo que se llevan actualmente. El Restaurante Canónigos, sin ir más lejos, tiene una serie de menús completamente diferentes para todo tipo de bodas, y de bolsillos. Cada menú se adapta a las necesidades económicas de cada pareja de novios.

A pesar de que estamos pasando por este gran bache económico, las parejas que se casan buscan que su día siga siendo inolvidable, lo que supone un reto si hay que hacer recortes en el banquete, en el lugar en donde se va a celebrar, y demás. Pero lo consiguen. Normalmente las bodas se planifican con muchos meses de antelación, son muchos los elementos a tener en cuenta. La época de las bodas empieza en abril, cuando el tiempo más o menos decide clarear, y termina por diciembre, a pesar del frío y las inclemencias del tiempo (también depende mucho en dónde se realice la boda, claro está)

El tiempo ha dado un poco de tregua las pasadas dos semanas pero, al parecer, vuelven las lluvias y con ellas el frío. Han bajado bastante las temperaturas, algo bastante importante a considerar cuando se busca fecha para las bodas. Las celebraciones nupciales a lo largo del mes de mayo también son una buena opción, porque se asegura el buen tiempo. Las bodas lowcost se caracterizan por su reducido precio; una gran alternativa para aquellas parejas que no cuentan con el presupuesto que les gustaría.

El Restaurante Canónigos dispone de diversos menús que pueden satisfacer los requerimientos de las parejas más exigentes en su día de bodas. Por ejemplo, el menú para bodas lowcost es el siguiente:

Primeros

Surtido Las Ranas: Judiones de La Granja, Sinfonía de Setas, Pimientos de Piquillo rellenos y croquetón de morcilla del Valle del Losa. Antes del segundo, se ofrece un sorbete de frambuesa a todos los comensales.

Segundo

Gigot de cordero con patatas al horno y ensaladas verdes con vinagre al aroma de Tomillo.

Postres

Buffet de postres: flan, tarta de queso, natillas, tarrina de fruta fresca, arroz con leche. Además del cóctel Mojito.

Bebidas

Vino blanco de Rueda

Vino tinto Ribera del Duero

Refrescos

Cerveza

Cava

El café y las infusiones variadas están incluidos, acompañados de surtidos de bombones. Todo el menú cuesta 35€. Un precio muy atractivo para los tiempos que corren.

Otro de los menús que tiene el restaurante, algo más caro, es el siguiente:

Primeros:

Canastillo de Ibéricos y Crema de Cámbaru.

Segundos

Cordero y Cochinillos en cuartos asados acompañados de ensalada con granada y nueces.

Postres

Buffet de postres: Flan, Tiramisú, Tarta de queso, Natillas, Ponche Segoviano,Tarrina de fruta fresca, Arroz con leche. Además, obsequiaremos a los invitados con un Cóctel de Mojito.

Bebidas

Vino blanco de Rueda, Vino tinto Ribera del Duero, Refrescos, Cerveza, Cava. El café y las infusiones están incluidos.

Finalmente, repartiremos un surtido de bombones a todos los invitados.

Todo por 65€ por persona (IVA incluido)

¿Y por qué Restaurante Canónigos? Porque, además de tener su variedad de menús y precios para todos los gustos, su situación es inmejorable. Estamos frente al Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, así que dejando el precio del banquete a un lado, las vistas serán fantásticas, respirando aire puro en medio de la naturaleza que se funde con la historia propia de este lugar. ¡Un lugar mágico!

 

Ven a conocer Segovia

El Restaurante Canónigos está emplazado en un municipio concreto de Segovia, La Granja de San Ildefonso. Como he mencionado en alguna ocasión, La Granja se encuentra a once kilómetros de Segovia, y su principal interés turístico reside en el gran Palacio Real de San Ildefonso. Sus orígenes se remontan a 1450, cuando Enrique IV ordenó la construcción de una ermita dedicada al arzobispo de San Ildefonso. Y ya, en el siglo XVIII, Felipe V retoma el relevo de su antecesor, y fascinado por la belleza de estos parajes, mandó construir el majestuoso palacio que conocemos hoy en día. Era su paraíso terrenal particular.

Felipe V estableció unas condiciones estrictas de construcción: su intención era crear un palacio a imagen y semejanza de la residencia de su padre, Luis XVI: el Palacio de Versalles. Cuando la obra culminó, el palacio encabezó la lista de los edificios reales más llamativos de todo el siglo XVIII. Sus techos, adornados con frescos, lámparas de araña y lacados japoneses, reflejan cuán inmensa era la riqueza de esta dinastía real. Además del palacio, se construyó La Colegiata, una capilla decorada por Sabatini. Los jardines del palacio le roban el protagonismo al edificio histórico, dibujándose alrededor del mismo con innumerables fuentes de todo tipo. Pero, además de La Granja y sus maravillas, hay más cosas que ver en Segovia. Vente con amigos y descubre las maravillas de esta preciosa ciudad castellano leonesa.

Para empezar, lo más emblemático de Segovia es su acueducto romano. Situado en pleno centro, es algo que no te puedes perder por nada del mundo. Gracias a su considerable tamaño, y a su historia, este monumento es el que más fama ha dado a la ciudad. Su construcción data de los siglos I y II. El objetivo de su creación no era otro que el de trasportar agua del río Acebeda a la ciudad. Es fascinante contemplar la técnica arquitectónica de este gran edificio: ni argamasa ni cemento. Se mantiene en pie gracias a un estudio de fuerzas de equilibrio.

Además del acueducto de Segovia, podrás encontrar otros monumentos de interés en el casco urbano. Por ejemplo, la Catedral de Segovia. Fue construida entre 1525 y 1577, y sus grandes dimensiones caracterizan este magnífico monumento. Es el último templo gótico del siglo XVI y se le conoce como Dama de las Catedrales. Su planta, dividida en tres naves, contiene en ellas dos capillas laterales, un crucero y una cabecera semicircular con girola.

El horario de visitas es el siguiente:

  • Horario de invierno: de 09,30h a 17,30h
  • Horario de verano: de 09,30h a 18,30h
  • Domingos: desde las 13,45h

El precio es de 4€. Los segovianos entran gratis y si vienes en un grupo (de mínimo 20 personas) la entrada se queda en 2€.

El Alcázar de Segovia es otro de los imprescindibles si te animas a visitar esta ciudad histórica. Su fortaleza medieval, y además, residencia por excelencia de los Reyes de Castilla, estos inmensos edificios tienen su origen incierto. Según atestiguan los historiadores, data del siglo XII. Sufrió un incendio en 1862 y se reconstruyó; adquiriendo la imagen actual. Su construcción a base de roca, contiene muchos pasadizos secretos que fueron utilizados por los militares. Éstos comunican el Alcázar con otros edificios de la ciudad, bajando hasta el río. El horario de visita del Alcázar es el siguiente:

Horario de verano (desde abril hasta septiembre)
De lunes a domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 19:00)
El mes de Octubre:
De lunes a jueves y el domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 18:00)
El viernes y sábado: horario ininterrumpido (de 10:00 a 19:00)
Horario de invierno (desde noviembre hasta marzo)

De lunes a domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 18:00)

Los precios son los siguientes:

  • General: 4€
  • Reducida: 3€
  • Torre: 2€
  • Gratuita: tercer martes de cada mes (exceptuando los festivos) y los ciudadanos de la Unión Europea.

 

Los Jardines del Palacio Real de San Ildefonso

Desde el Restaurante Canónigos queremos presentaros….los magníficos jardines del Palacio Real. Como sabéis, el restaurante se sitúa frente al Palacio Real, a un lado de los jardines. Desde aquí podrás dar largos paseos por el gran parque, o viceversa, descansar en nuestro restaurante tras haber disfrutado una jornada repleta de naturaleza y vistas fascinantes.

Los jardines del Palacio Real de San Ildefonso son conocidos por su extensión y estructura. Diseñados por el jardinero francés René Carlier, está rodeado y decorado por fuentes, esculturas y estatuas. La extensión exacta ronda los seis kilómetros, y los jardines están perfectamente dispuestos para rodear el palacio en su totalidad. Son uno de los mejores ejemplos de los jardines creados en la Europa del siglo XVIII.

René Carlier se fijó en la pendiente natural de las colinas que cubren majestuosamente al palacio, y se inspiró en ellas para diseñar la perspectiva visual de los jardines. Además, las utilizó también como fuente principal de energía para hacer llegar el agua a cada una de las veintiséis fuentes monumentales, repartidas por todo el terreno. Cuando falleció Carlier, le sucedió su compatriota Esteban Boutelou I. Las veintiséis fuentes representan personajes, deidades y alegorías de la mitología clásica. Construidas en plomo para evitar la corrosión y pintadas en bronce para ennoblecerlas, algunas de ellas se han inspirado en escenas mitológicas, constituyendo un conjunto armonioso de figuras que alegra la vista.

El sistema de cañerías de la época funcionaba a través de la gravedad (a falta de motores) la cual hacía proyectar el agua hacia alturas de cuarenta metros. Actualmente el sistema de cañerías de Isabel II de España sigue en pleno funcionamiento. Además de las fuentes, se construyó  un lago artificial llamado “El Mar”, y su situación geográfica se sitúa en el punto más alto del parque. Gracias a este lago, todo el sistema se ve provisto de agua y presión. Desgraciadamente no todas las fuentes se mantienen hoy en día en funcionamiento. Con motivo de las festividades de San Fernando, de Santiago y de San Luis (30 de mayo, 25 de julio y 25 de agosto, respectivamente) se activan un total de ocho conjuntos de fuentes para deleitar al público con una bella demostración acuática de las capacidades admirables de las fuentes. Son miles las personas que acuden tan solo para contemplar el espectáculo.

Las estatuas de mármol blanco se sitúan de forma fantástica a lo largo de todo el parque, y los jarrones del siglo XVIII le dan el toque sofisticado de la época, decorando los parterres y avenidas del jardín. Los jarrones están acompañados de esculturas de gran tamaño, también de plomo y pintadas de bronce. Destacan, por orden de importancia, las fuentes de Neptuno, Andrómeda y Apolo (desde la perspectiva de las Carreras de Caballos), la Cascada de Anfítride (frente al palacio) y las fuentes de Ocho Calles, el Canastillo, Los Baños de Diana y, finalmente, la Fama.