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Monumentos civiles de La Granja

La Granja de San Ildefonso posee una gran cantidad de edificios de uso civil de gran importancia histórica y de gran belleza arquitectónica, así por ejemplo se encuentran los siguientes:

Casa Infantes

Este edificio se remonta a tiempos de Carlos III, el cual en el año 1770 ordenó su construcción, el arquitecto encargado de realizarlo fue José Díaz Gamoens, para lo que se guió por la tipología de la arquitectura oficial de La Granja. Este edificio estaba destinado a los sirvientes de los infantes Gabriel y Antonio de Borbón y Sajonia, que eran los hijos de Carlos III y María Amalia de Sajonia. Este edificio era propiedad privada de ambos, quedando excluidos los otros dos hijos del rey, Francisco Javier y Josefa. Este hecho marcará el futuro del edificio, ya que tras la muerte del infante don Antonio sin descendencia, el edificio paso a contar con una doble propiedad.

Cuenta con una construcción rectangular muy alargada organizada en torno a tres patios que configuran sus recorridos en torno a corredores estrechos que dan acceso a las diferentes dependencias. También posee un gran espacio de jardín y como construcción anexa se encuentra el “Canapé” en el que se encuentran las áreas de esparcimiento del Parador.

Antes de realizar la intervención, tras un incendio que tuvo lugar en 1984, este edificio estaba muy deteriorado, pero gracias a las obras de restauración llevadas a cabo tras el incendio, se ha conseguido recuperar el carácter original del edificio.

Casa de Rentas

Edificio de fachadas jalonadas de vanos adintelados. El material que se utilizó eran sillares rosados, los cuales proporcionan una nota de color en la sencillez de la construcción. Su ubicación está a tan solo 100 metros de la entrada del Palacio, a la derecha.

Casa de los Canónigos

Originalmente este edificio estaba destinado a proporcionar alojamiento tanto al abad como a los canónigos de la Colegiata. A lo largo de la historia ha sufrido cuatro incendios, tras los cuales se volvió a reedificar nuevamente respetando su planta inicial, aunque con ligeras variaciones en su altura. La última reconstrucción de este edificio data del año 1963.

Este edificio se encuentra actualmente destinado a viviendas, aunque este hecho no impide contemplar su patio interior, realizado en el siglo XIX. Era normal celebrar en él diversos festejos taurinos y para esas ocasiones el espacio se adecuaba especialmente: se protegía la fuente central y en el caso de que la familia real anunciará su presencia, se engalanaban los balcones y galerías. Se encuentra según se sube al Palacio, por la izquierda, a unos 50 metros de la Colegiata.

Casa de Oficios

En 1725 Sempronio Subissati construyó este edificio de planta rectangular, siguiendo los esquemas tradicionales de la arquitectura española. En 1740 sufrió un incendio, tras el cual fue rápidamente reconstruido. La planta inferior se destinaba a las cocinas y los oficios de boca, mientras que en la planta baja se encontraban las dependencias administrativas del Secretario de Estado y el resto de plantas se destinaban a las habitaciones de los empleados.

A finales de la década de los 80 del pasado siglo sufrió el último incendio, el cual quemó gran parte de los tejados. Este edificio se encuentra unido al Palacio mediante el Arco del Infante y se localiza justo enfrente de la entrada a los Jardines.

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Caballerizas Reales

Fueron construidas por orden del Conde de Montijo, Caballerizo Mayor de la Corte, en el año 1738 y ampliadas en 1773 siguiendo el proyecto de José Díaz Gamones. En ellas se albergaban los coches de la Reina Isabel de Farnesio, hasta entonces guardados en Valsain.

La planta del edificio es marcadamente alargada y presenta un amplio patio interior. Su portada se encuentra coronada por un escudo real de yeso y las torres rematadas por unos chapiteles de pizarra, con una decoración pictórica encargada de cubrir las fachadas. Para acceder al interior es necesario hacerlo a través de un vano adintelado jalonado por pilastras almohadillas. Se encuentra a 200 metros del Palacio, en lo que se conoce como Alameda una vez se han traspasado las Puertas de Segovia.

Cuartel de Guardia de Corps

Se construyó durante el reinado de Carlos III bajo la dirección de Juan Esteban; se finalizó su construcción en 1766. Estaba concebido para alojar el Cuerpo de Guardia de Corps, que era una unidad militar de élite encargada de la seguridad de la Casa Real.

Tanto el emplazamiento como las dimensiones y chapiteles coinciden con las Caballerizas Reales, con lo que se logra una simetría de la calle; sin embargo, en la puerta principal se sustituye el escudo por un balcón. La parte baja del edificio estaba destinada a las caballerizas mientras que la principal albergaba el alojamiento de los guardias de Ccrps hasta la supresión del cuerpo.

Ven a conocer Segovia

El Restaurante Canónigos está emplazado en un municipio concreto de Segovia, La Granja de San Ildefonso. Como he mencionado en alguna ocasión, La Granja se encuentra a once kilómetros de Segovia, y su principal interés turístico reside en el gran Palacio Real de San Ildefonso. Sus orígenes se remontan a 1450, cuando Enrique IV ordenó la construcción de una ermita dedicada al arzobispo de San Ildefonso. Y ya, en el siglo XVIII, Felipe V retoma el relevo de su antecesor, y fascinado por la belleza de estos parajes, mandó construir el majestuoso palacio que conocemos hoy en día. Era su paraíso terrenal particular.

Felipe V estableció unas condiciones estrictas de construcción: su intención era crear un palacio a imagen y semejanza de la residencia de su padre, Luis XVI: el Palacio de Versalles. Cuando la obra culminó, el palacio encabezó la lista de los edificios reales más llamativos de todo el siglo XVIII. Sus techos, adornados con frescos, lámparas de araña y lacados japoneses, reflejan cuán inmensa era la riqueza de esta dinastía real. Además del palacio, se construyó La Colegiata, una capilla decorada por Sabatini. Los jardines del palacio le roban el protagonismo al edificio histórico, dibujándose alrededor del mismo con innumerables fuentes de todo tipo. Pero, además de La Granja y sus maravillas, hay más cosas que ver en Segovia. Vente con amigos y descubre las maravillas de esta preciosa ciudad castellano leonesa.

Para empezar, lo más emblemático de Segovia es su acueducto romano. Situado en pleno centro, es algo que no te puedes perder por nada del mundo. Gracias a su considerable tamaño, y a su historia, este monumento es el que más fama ha dado a la ciudad. Su construcción data de los siglos I y II. El objetivo de su creación no era otro que el de trasportar agua del río Acebeda a la ciudad. Es fascinante contemplar la técnica arquitectónica de este gran edificio: ni argamasa ni cemento. Se mantiene en pie gracias a un estudio de fuerzas de equilibrio.

Además del acueducto de Segovia, podrás encontrar otros monumentos de interés en el casco urbano. Por ejemplo, la Catedral de Segovia. Fue construida entre 1525 y 1577, y sus grandes dimensiones caracterizan este magnífico monumento. Es el último templo gótico del siglo XVI y se le conoce como Dama de las Catedrales. Su planta, dividida en tres naves, contiene en ellas dos capillas laterales, un crucero y una cabecera semicircular con girola.

El horario de visitas es el siguiente:

  • Horario de invierno: de 09,30h a 17,30h
  • Horario de verano: de 09,30h a 18,30h
  • Domingos: desde las 13,45h

El precio es de 4€. Los segovianos entran gratis y si vienes en un grupo (de mínimo 20 personas) la entrada se queda en 2€.

El Alcázar de Segovia es otro de los imprescindibles si te animas a visitar esta ciudad histórica. Su fortaleza medieval, y además, residencia por excelencia de los Reyes de Castilla, estos inmensos edificios tienen su origen incierto. Según atestiguan los historiadores, data del siglo XII. Sufrió un incendio en 1862 y se reconstruyó; adquiriendo la imagen actual. Su construcción a base de roca, contiene muchos pasadizos secretos que fueron utilizados por los militares. Éstos comunican el Alcázar con otros edificios de la ciudad, bajando hasta el río. El horario de visita del Alcázar es el siguiente:

Horario de verano (desde abril hasta septiembre)
De lunes a domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 19:00)
El mes de Octubre:
De lunes a jueves y el domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 18:00)
El viernes y sábado: horario ininterrumpido (de 10:00 a 19:00)
Horario de invierno (desde noviembre hasta marzo)

De lunes a domingo: horario ininterrumpido (de 10:00 a 18:00)

Los precios son los siguientes:

  • General: 4€
  • Reducida: 3€
  • Torre: 2€
  • Gratuita: tercer martes de cada mes (exceptuando los festivos) y los ciudadanos de la Unión Europea.