judiada la granja

11.000 raciones de judiones por San Luis

La semana pasada, los judiones de La Granja y los juegos de agua de las fuentes monumentales del Palacio Real volvieron a ser los protagonistas de la festividad de San Luis. Gastronomía y tradición, dos de las señas de la villa segoviana.

Para empezar, la buena mesa. El plato de cuchara por excelencia de La Granja de San Ildefonso, los judiones, reunió el pasado lunes 24 a unas 10.000 personas alrededor de enorme judiada en la que los miembros de la Asociación de Cocineros de Segovia guisaron nada más y nada menos que 1.275 kilos de alubias. El resultado fue, según el Ayuntamiento de la localidad, 11.300 raciones de este guiso tradicional.

judiada La granja

Judiada de La Granja. / Europa Press

Las cifras de los ingredientes dan una idea de las dimensiones de la judiada popular. Para empezar, 51 sacos de esta legumbre típica de la zona, de 25 kilos cada uno, fueron puestos a remojo el sábado. Ya el lunes, fueron llevadas al fuego a las 7 de la mañana en 18 grandes ollas, donde cocieron durante más de cinco horas.

Los cocineros completaron el guiso con los ingredientes habituales: 450 kilos de chorizo, 650 kilos de morro, oreja y careta de cerdo, 180 kilos de morcilla, 200 kilos de codillo de jamón, 200 kilos de cebollas, 45 kilos de ajo, 50 litros de aceite de oliva, 12 kilos de pimentón dulce, sal y hojas de laurel.

Encendido de las fuentes monumentales

La otra actividad con el que se celebró la festividad de San Luis fueron los juegos de agua de las fuentes monumentales. Esta jornada es una de las tres del verano en la que los ocho grupos de fuentes monumentales que adornan los jardines del Palacio Real de La Granja corren todos a la vez, una visión espectacular que reúne a miles de personas. De hecho, la pasada semana fueron unas 12.000 las que quisieron presenciar la estampa.

El encendido de las fuentes comenzó a las 17,30 horas de la tarde del martes 25 con la fuente de La Selva, seguida de la Carrera de Caballos, Los Vientos, El Canastillo, Las Ocho Calles, Las Ranas, Los Baños de Diana y La Fama. En otras ocasiones entre los ocho conjuntos escultóricos elegidos estaba la Cascada Nueva, que esta vez no pudo correr porque se encuentra en proceso de rehabilitación por el deterioro que sufre el mármol.

Las otras dos ocasiones en las que se pueden contemplar los juegos son el 30 de mayo, con motivo de la festividad de San Fernando, y el 25 de julio, día de Santiago Apóstol. Desde Restaurante Canónigos tenemos la suerte de tener unas vistas privilegiadas de buena parte de los juegos de agua, así que damos fe de que fue, una vez más, todo un acontecimiento para los miles de visitantes que se acercaron a La Granja.

caballerizas la granja

Monumentos civiles de La Granja

La Granja de San Ildefonso posee una gran cantidad de edificios de uso civil de gran importancia histórica y de gran belleza arquitectónica, así por ejemplo se encuentran los siguientes:

Casa Infantes

Este edificio se remonta a tiempos de Carlos III, el cual en el año 1770 ordenó su construcción, el arquitecto encargado de realizarlo fue José Díaz Gamoens, para lo que se guió por la tipología de la arquitectura oficial de La Granja. Este edificio estaba destinado a los sirvientes de los infantes Gabriel y Antonio de Borbón y Sajonia, que eran los hijos de Carlos III y María Amalia de Sajonia. Este edificio era propiedad privada de ambos, quedando excluidos los otros dos hijos del rey, Francisco Javier y Josefa. Este hecho marcará el futuro del edificio, ya que tras la muerte del infante don Antonio sin descendencia, el edificio paso a contar con una doble propiedad.

Cuenta con una construcción rectangular muy alargada organizada en torno a tres patios que configuran sus recorridos en torno a corredores estrechos que dan acceso a las diferentes dependencias. También posee un gran espacio de jardín y como construcción anexa se encuentra el “Canapé” en el que se encuentran las áreas de esparcimiento del Parador.

Antes de realizar la intervención, tras un incendio que tuvo lugar en 1984, este edificio estaba muy deteriorado, pero gracias a las obras de restauración llevadas a cabo tras el incendio, se ha conseguido recuperar el carácter original del edificio.

Casa de Rentas

Edificio de fachadas jalonadas de vanos adintelados. El material que se utilizó eran sillares rosados, los cuales proporcionan una nota de color en la sencillez de la construcción. Su ubicación está a tan solo 100 metros de la entrada del Palacio, a la derecha.

Casa de los Canónigos

Originalmente este edificio estaba destinado a proporcionar alojamiento tanto al abad como a los canónigos de la Colegiata. A lo largo de la historia ha sufrido cuatro incendios, tras los cuales se volvió a reedificar nuevamente respetando su planta inicial, aunque con ligeras variaciones en su altura. La última reconstrucción de este edificio data del año 1963.

Este edificio se encuentra actualmente destinado a viviendas, aunque este hecho no impide contemplar su patio interior, realizado en el siglo XIX. Era normal celebrar en él diversos festejos taurinos y para esas ocasiones el espacio se adecuaba especialmente: se protegía la fuente central y en el caso de que la familia real anunciará su presencia, se engalanaban los balcones y galerías. Se encuentra según se sube al Palacio, por la izquierda, a unos 50 metros de la Colegiata.

Casa de Oficios

En 1725 Sempronio Subissati construyó este edificio de planta rectangular, siguiendo los esquemas tradicionales de la arquitectura española. En 1740 sufrió un incendio, tras el cual fue rápidamente reconstruido. La planta inferior se destinaba a las cocinas y los oficios de boca, mientras que en la planta baja se encontraban las dependencias administrativas del Secretario de Estado y el resto de plantas se destinaban a las habitaciones de los empleados.

A finales de la década de los 80 del pasado siglo sufrió el último incendio, el cual quemó gran parte de los tejados. Este edificio se encuentra unido al Palacio mediante el Arco del Infante y se localiza justo enfrente de la entrada a los Jardines.

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Caballerizas Reales

Fueron construidas por orden del Conde de Montijo, Caballerizo Mayor de la Corte, en el año 1738 y ampliadas en 1773 siguiendo el proyecto de José Díaz Gamones. En ellas se albergaban los coches de la Reina Isabel de Farnesio, hasta entonces guardados en Valsain.

La planta del edificio es marcadamente alargada y presenta un amplio patio interior. Su portada se encuentra coronada por un escudo real de yeso y las torres rematadas por unos chapiteles de pizarra, con una decoración pictórica encargada de cubrir las fachadas. Para acceder al interior es necesario hacerlo a través de un vano adintelado jalonado por pilastras almohadillas. Se encuentra a 200 metros del Palacio, en lo que se conoce como Alameda una vez se han traspasado las Puertas de Segovia.

Cuartel de Guardia de Corps

Se construyó durante el reinado de Carlos III bajo la dirección de Juan Esteban; se finalizó su construcción en 1766. Estaba concebido para alojar el Cuerpo de Guardia de Corps, que era una unidad militar de élite encargada de la seguridad de la Casa Real.

Tanto el emplazamiento como las dimensiones y chapiteles coinciden con las Caballerizas Reales, con lo que se logra una simetría de la calle; sin embargo, en la puerta principal se sustituye el escudo por un balcón. La parte baja del edificio estaba destinada a las caballerizas mientras que la principal albergaba el alojamiento de los guardias de Ccrps hasta la supresión del cuerpo.

tarta de bodas

Tarta de boda, ¿sí o no?

Muchas de las tradiciones que se repetían hace diez años en todas y cada una de las bodas que se celebraban a lo largo y ancho de este lugar llamado España están perdiéndose, o al menos renovándose. Desde costumbres que siempre tuvieron detractores, como la de cortar la liga de la novia -con la posterior puja- hasta el clásico lanzamiento de arroz -que cada vez en más ceremonias es sustituido por los pétalos de rosa-.

Otra de las grandes dudas a las que se enfrentan los novios que se van a dar el ‘sí, quiero’ estos días es: ¿tarta de boda, sí o no? Y es que el momento de los recién casados, espada en mano, partiendo un enorme pastel coronado por dos muñecos ha pasado de ser una de las imágenes más esperadas en cualquier celebración de bodas a desaparecer de buena parte de ellas y ser sustituido por la tarta, ya partida, en modo postre.

tarta de bodas

Si queréis mantener la tradición de cortar la tarta pero no os llama la atención el pastel tradicional de varios pisos, no os preocupéis. Cada vez hay más diseños e ideas para las tartas de boda y se pueden ver pasteles realmente bonitos y modernos -como este, pura inspiración que recuerda a ‘La materia del tiempo’ de Richard Serra-.

tarta de bodas

También se están viendo muchas tartas personalizadas que reflejan las aficiones y los gustos de los novios, aunque si algo se lleva este 2015 son las tartas con decoraciones florales y un estilo entre vintage, rústico y romántico, como los tres preciosos pasteles de la imagen que abre este artículo.

Otra posibilidad es optar por los pasteles, una buena elección sobre todo si se trata de una comida más informal o de tipo catering, en la que los invitados van a estar de pie.

pasteles boda

Como veis, la tarta de boda no sólo sigue estando de moda sino que cada vez admite más posibilidades para adaptarse a los gustos de los novios. Si queréis que os asesoremos para montar un banquete de bodas con materia prima de máxima calidad y unas vistas impresionantes -al Palacio Real de La Granja, nada menos-, podéis poneros en contacto con nosotros en reserva@restaurantecanonigos.com o en el teléfono 921 47 11 60.

Al final, el único consejo que nos atrevemos a dar es que hagáis lo que os dé la real gana, tanto en el tema de la tarta como en el resto de las decisiones que vais a tener que tomar. Olvidaos de las tendencias o de lo que pensarán los invitados y centraos en organizar vuestro día como deseáis.