¡Llega la temporada de bodas!

Organiza tu boda “low-cost”

Se va acercando la primavera y con ella, la temporada de bodas. Es bien sabido por todos, una boda necesita muchos preparativos y mucha dedicación; tanto por la elección de fechas, la organización del evento como por la gestión de todos los invitados. Por eso, en nuestro restaurante nos ocupamos de hacer el trabajo un poco más ameno y proponemos llevar a cabo toda la organización de los menús y de la fiesta que se organiza con todos los invitados. Además, cuando es cuestión de organizar grandes celebraciones con muchos invitados, el precio de los menús por persona son un factor a tener en cuenta en nuestra toma de decisiones. Es la razón por la que además de los menús convencionales, proponemos también bodas “low-cost” para que las parejas que tengan un presupuesto más restringido pero aún así, no quieren dejar de hacer que este día sea uno de los más importantes de su vida.

Tras haber organizado todo el banquete y haber elegido los menús dependiendo de los gustos de cada uno, otro de los gastos más importantes con los que hay que contar son el vestido de novia y todos sus complementos. Aquí te damos unos consejos de lo que tenéis que tener en cuenta para elegir el vestido.

El vestido de la novia

Cuando la novia va a escoger el vestido que lucirá en el día más especial de su vida, ha de saber que tiene a su disposición decenas de modelos.

Y es que los vestidos de novia, al igual que sucede en otro tipo de vestuario, tiene una influencia notable en la moda que cada temporada se lleva, y es que los diseñadores y las casas de moda son propensas a instalar sus tendencias. A la hora de que la novia elija su vestido ha de tener en cuenta su físico para escoger el escote, la cola, mangas, etc que mejor se adapten a su figura, aunque todo esto se puede ajustar al vestido que más le guste a la afortunada. En cuanto a los tejidos es necesario diferenciar la época del año en que se va a contraer matrimonio, ya que no se va a utilizar el mismo tejido en una boda de otoño-invierno, que en una de primavera-verano, aunque también se dan los casos en que las novias no tienen en cuenta esto a la hora de escoger sus vestidos.

En las bodas de un tiempo más frío se suelen utilizar tejidos como el blonda, damasco, raso, micado, muaré, paño cibelina, terciopelo “chiffón”, otomán, etc. Mientras que cuando el clima es más caluroso los diseñadores optan por tejidos más finos como son el organdí, gasa o muselina, organza, crepé, etc.

En cuanto al color del vestido por tradición el elegido va a ser el blanco, pero como se indica más arriba, los diseñadores van introduciendo tendencias y es muy común observar en la actualidad novias que en sus trajes visten un blanco roto, marfil o tonos cremas que proporcionan al vestido diferentes tonalidades de blanco.

En el supuesto de que la novia vaya con velo, este puede ser largo o corto ya que no existe un acuerdo al respecto y generalmente va a estar realizado en tul o encaje. Al igual que sucede con los vestidos de novias, va a existir una gran variedad de opciones para escoger.

Los zapatos, como norma general, han de ser blancos de medio tacón, ya que no se recomienda que sea un zapato plano ni que posea un tacón excesivamente alto, y pueden estar recubiertos de la misma tela del vestido. Según las normas del protocolo que se utiliza para las bodas los zapatos cerrados o casi cerrados en su totalidad van a ser los más elegantes, pero eso no evita que al igual que sucede con el conjunto las opciones sean muy diversas y al final lo que va a prevalecer para escoger los zapatos va a ser el criterio de la novia.

Los guantes han ido desapareciendo paulatinamente de las opciones de vestuario, pero aun hoy en día siguen existiendo novias que los lucen con su traje, estos suelen ser de seda, nylon, encaje o algodón en primavera-verano y de gamuza o piel cuando la boda se celebra en otoño-invierno.

El ramo de flores es otra parte importante en cualquier vestuario de novia, y este debe estar en sintonía con el vestido que se haya elegido para ese día, ha de ser un ramo cómodo de llevar y elegante, ya que va a estar presente en la mayoría de las fotos de la boda. Sí la novia es de estatura pequeña el ramo que lleve ha de ser de tamaño pequeño, con poca caída, y las flores no han de ser grandes para que el ramo no haga a la novia un poco más pequeña. Por su parte una novia de alta estatura pueden elegir ramos más amplios y con algo de caída al igual que sí lo desean las flores que lo componen pueden ser de un tamaño mayor.

Los ramos que normalmente más se utilizan son el de cascada o el tradicional “bouquet” con un lazo en tul, aunque al igual que los diseñadores los floristas van introduciendo combinaciones más modernas y atrevidas en los ramos de boda.

En cuanto a las flores que se suelen poner lo más común es encontrar tulipanes, caléndulas, jacintos, orquídeas, azucenas, jazmines, magnolias, narcisos, etc. Hace unos años se podía distinguir claramente entre las flores de primavera-verano y otoño-invierno, pero actualmente esta tendencia ha desaparecido, ya que prácticamente se pueden encontrar flores durante todo el año.

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