Palacio Real

RTVE presenta un documental sobre el Palacio de La Granja

El impresionante Palacio Real de La Granja de San Ildefonso cuenta desde ahora con un nuevo documental, una producción que firma Radio Televisión Española y que pone en el lugar que le corresponde a una de las muestras arquitectónicas más impresionantes del siglo XVIII español.

La cinta, de 25 minutos de duración, fue presentada la pasada semana en el IBC 2015 de Ámsterdam y muestra con detalle la belleza arquitectónica y natural del Palacio de La Granja de San Ildefonso, sus inmensos jardines, sus monumentales fuentes y todo el paisaje que rodea a uno de los edificios más visitados de España.

Pero su importancia no se encuentra solamente en el contenido, con unas imágenes que muestran toda la majestuosidad del Real Sitio, del edificio protagonista y de los jardines que lo rodean, sino en la novedad de las técnicas utilizadas para su realización, ya que ha sido grabado con los últimos avances en Ultra Alta Definición.

La producción se ha rodado en 4K HDR (High Dynamic Range Doñby Vision), una técnica que permite compensar las diferencias luminosas de las imágenes y aplicar una cantidad de colores hasta ahora impensable. Su realización ha sido posible gracias al trabajo conjunto del Instituto RTVE, Dolby, Hispasat y Sony, con la colaboración de Ovide, Drago, FilmLight, Ad Hoc, Service Vision y Coyot Air. De la música se ha encargado Javier García Verdugo.

Palacio_de_la_GranjaEl Palacio Real fue una petición del monarca Felipe V, que quería contar con un edificio propiedad de la Casa Real en el que se había convertido su lugar de retiro favorito, la localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso, en la Sierra de Guadarrama, a unos 80 kilómetros de Madrid.

De su construcción, que comenzó en 1721, se encargó el arquitecto español Teodoro Ardemans, maestro mayor del Real Palacio y de la Villa de Madrid. El jardín fue obra del paisajista francés René Carlier, y la combinación del trabajo de ambos se convirtió en una mezcla única hasta la fecha de la tradición arquitectónica española con el más puro modernismo del país vecino.

La construcción se inició en torno al Patio de la Fuente (lo que antiguamente era el claustro) y en ella también participaron los arquitectos Juvarra y Sacchetti. Los jardines, con una extensión de 146 hectáreas, son uno de ejemplos mejor conservados del diseño de jardines de la Europa del siglo XVIII y están decorados por 21 fuentes monumentales, uno de los grandes atractivos de la localidad, sobre todo en las tres únicas jornadas al año en las que se ponen en funcionamiento todas a la vez.

El majestuoso Palacio Real se encuentra a escasos dos minutos a pie de Restaurante Canónigos, levantado en una de las casas del séquito, un edificio que el monarca Carlos III mandó construir. Canónigos no solo ofrece una excelente comida tradicional segoviana, con productos de primera calidad, sino que permite a los comensales disfrutar del encanto de disfrutar de su velada frente a los espectaculares jardines del Palacio.

judiones de la granja

Judiones de La Granja, marca de garantía

Si hay dos productos que caracterizan la gastronomía del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso esos son, sin duda, los judiones y el cochinillo de Segovia. Dos platos que se basan en la excelente calidad de la materia prima y que, aunque se consumen durante todo el año, son, por su contundencia, protagonistas de la mesa en el invierno castellano.

Con el verano a punto de terminar y las temperaturas ya en descenso, empiezan a apetecer los platos de cuchara. Y una de las ventajas del judión de La Granja es que permite combinarlo con distintos ingredientes para conseguir diferentes platos. Por ejemplo, son famosas varias de las recetas de Restaurante Canónigos, como los judiones con almejas, con gildas, con pulpo o con perdiz.

Para su elaboración, el primer paso en el que nos ocupamos es contar con legumbres de calidad que hayan sido etiquetadas bajo la marca de garantía ‘Judión de La Granja’. Se trata de judías secas de la variedad blanca larga, enteras y separadas de la vaina que se caracterizan por su textura mantecosa y una gran suavidad tras la cocción.

Este producto, cuya calidad se encuentra amparada por la asociación ‘Tutor del Judión de La Granja’, se ha extendido en la gastronomía castellana como protagonistas de distintos platos, aunque la receta tradicional se compone de judiones de La Granja, chorizo, oreja o pie de cerdo, morcilla añeja, ajo, cebolla, codillo de jamón, laurel, pimentón dulce y aceite de oliva.

El resto lo ponen la paciencia para cocer a fuego lento y la buena mano del chef. Por si te animas, te dejamos la receta de los judiones de La Granja que seguimos en Canónigos.

Ingredientes:

  • 500 gramos de judiones de La GranjaJudionLaGranja
  • 2 o 3 chorizos (o morcillas)
  • Orejas de cerdo
  • 200 gramos de bacon ahumado
  • Una cebolla
  • Dos dientes de ajo
  • Tomate triturado (seis cucharadas)
  • Harina (una cucharada)
  • Sal
  • Pimentón
  • Perejil fresco
  • Hojas de laurel
  • Aceite de oliva (75 ml)

Elaboración:

  1. Poner en remojo los judiones de la granja (la noche anterior).
  2. Llenar con agua un cazo hondo o una olla y verter en él los judiones y dos ojas de laurel. Poner a cocer a fuego medio.
  3. Cuando el agua comience a hervir, echar un vaso de agua fría -es lo que se conoce como “asustar” a los judiones-.
  4. Cuando el agua vuelva a alcanzar el punto de ebullición añadimos los chorizos (o las morcillas), el bacon y la oreja entera. Tapamos la cazuela y dejamos que cueza unas tres horas a fuego lento.
    Consejo. Deben quedar tiernos pero sin llegar a deshacerse. Por fuera tienen que estar tersos pero por dentro, blandos.
  5. Cuando hayan pasado unas dos horas y media de cocción podemos empezar a preparar el sofrito. Picar la cebolla y dorarla en una sartén con los 75 ml de aceite, a fuego lento.
  6. Cuando la cebolla esté transparente, incorporar la cucharada de harina tamizada, una cucharadita de pimentón dulce y el tomate triturado. Remover para evitar que se queme y dejar al fuego unos minutos.
  7. En un mortero, picar los dientes de ajo, moler el perejil y sazonar con una pizca de sal hasta obtener una masa.
  8. Añadir esta masa al sofrito y, después, verter toda la mezcla a la cazuela de los judiones.
  9. Dejar cocer todos los ingredientes unos 15 minutos más -más o menos hasta completar las tres horas- y retirar del fuego.

Si prefieres disfrutar del sabor casero y ahorrarte las tres horas de elaboración, acércate a Canónigos, frente a los jardines del Palacio Real de La Granja, y date un homenaje a base de comida tradicional castellana.

protocolo boda

Guía de protocolo en una boda

Las bodas se han convertido en todo un acontecimiento social en el que cada uno de los momentos son programados, observados y medidos según una serie de pautas que componen el protocolo de un enlace matrimonial. Ante tanta mezcla del ‘se lleva’, ‘no se lleva’, ‘está mal visto’… es habitual que las semanas previas surjan dudas, tanto entre los invitados como en los organizadores -novios, padres y padrinos-, sobre cómo actuar para cumplir la etiqueta y no desentonar. Al final no es tan complicado si se tienen en cuenta unas pocas normas sociales y se pone una pizca de sentido común.

Etiqueta

¿De corto o de largo? ¿Corbata o pajarita? Este es uno de los temas que más controversia sigue despertando, pero las restricciones de hace unos años se han suavizado. Para ellas, lo del ‘corto de día, largo de noche’ ha quedado anticuado. Ve como gustes, elegante pero sin sentirte disfrazada: es una boda, no un circo. El buen gusto es más importante que el protocolo en este caso, así que ten cuidado con las transparencias, el corto muy corto -lo ideas es por encima de la rodilla- o los escotes. Para ellos, más de lo mismo, aunque lo normal es decantarse por el traje oscuro o el chaqué. Y un consejo: la pajarita está arrasando este 2015 entre los invitados más atrevidos.

protocolo boda

Color del vestido

A esta alturas podría parecer una obviedad, pero no está de mal recordarlo, ya que en las fotos de familia del enlace se sigue viendo a alguna invitada de blanco radiante: en una boda el blanco está reservado para la novia, al igual que toda su gama cromática, así que prohibidos los tonos crudos, los marfiles, los beiges y los blancos rotos a no ser que seas la que va a dar el ‘sí, quiero’. El negro tampoco es muy apropiado, pero en este caso es sólo un consejo.

Invitaciones

En la invitaciones, como en tantos otros detalles de la boda, cada vez se permiten más licencias en forma de originalidad. Lo ideal es que mantengan el estilo de todo el enlace y, a ser posible, que tengan algún detalle que revele los gustos de los novios. Lo único que se le exige a una invitación es que ofrezca los datos básicos de la ceremonia y del banquete y que sea enviada a los invitados con antelación suficiente, al menos un mes antes del enlace.

¿Dinero o regalo?

Normalmente, la invitación contestará a esta pregunta. En el caso de que haya una lista de regalos los novios suelen incluir en el sobre una tarjeta del establecimiento donde se encargan de este servicio; mientras que si prefieren dinero, lo normal es que indiquen el número de la cuenta bancaria y algún mensaje del tipo: “Tu asistencia es nuestro mejor regalo, pero si quieres colaborar puedes hacerlo aquí… “.

¿Pero cuánto dinero?

Esta es una de las preguntas más difíciles de responder. Según las normas sociales, lo habitual es que la cantidad mínima con la que se agradece a los novios su invitación cubra el valor del cubierto del banquete. A partir de ahí, la cifra dependerá de factores como la relación personal con los novios, el parentesco, si la boda exige desplazamiento o no e incluso la situación personal del invitado.